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Guía de psicofármacos

Cómo se retira un antidepresivo

Un antidepresivo se deja bajando la dosis poco a poco, no de golpe, y siempre con tu médico. Esta página explica por qué el descenso se hace proporcional y cada vez más lento hacia el final, y qué presentaciones existen en España para hacerlo bien. Es un marco general para entenderlo, no una pauta para retirarlo por tu cuenta.

En pocas palabras

Un antidepresivo se retira reduciendo la dosis de forma gradual, nunca suspendiéndolo de golpe. La retirada brusca es la causa más frecuente de síntomas de retirada.

Las últimas dosis, las más bajas, son las que más pesan. Por cómo actúa el fármaco en el cerebro, bajar los últimos miligramos produce el mayor cambio biológico, así que el descenso se hace proporcional (cada escalón un porcentaje de la dosis vigente) y cada vez más pequeño al final.

En España hay formas líquidas o de dosis baja para unos fármacos (sertralina, escitalopram, fluoxetina) y no para otros (paroxetina, venlafaxina, duloxetina), y eso condiciona cómo se planifica cada retirada. Todo lo que sigue se decide con tu médico, no en solitario.

El principio

Se baja poco a poco, no de golpe

La guía británica NICE, la referencia sobre este punto, lo dice con claridad: cuando se ha tomado un antidepresivo durante un tiempo, retirarlo suele requerir reducir la dosis de forma escalonada a lo largo de semanas o meses. En cada paso se prescribe una proporción de la dosis previa, por ejemplo la mitad, y se usan reducciones más pequeñas, del orden de un cuarto, a medida que la dosis baja.

La razón de fondo es sencilla. El cuerpo se adapta a la presencia continuada del fármaco, y quitarlo de un día para otro deja ese sistema descolocado durante unos días. De ahí los síntomas de retirada: mareo, calambrazos eléctricos en la cabeza, náuseas, insomnio, irritabilidad. Bajar despacio le da tiempo a reajustarse.

Antes de entrar en detalle, una cosa. No cambies ni suspendas tu antidepresivo por tu cuenta. La velocidad del descenso se acuerda con el médico, que ajusta el ritmo según cómo lo vayas tolerando y vigila tanto la retirada como una posible recaída.

Por qué la reducción es proporcional y no lineal

Esta es la parte que casi nadie explica, y que cambia por completo la forma de retirar. La relación entre la dosis del fármaco y su efecto en el cerebro no es una línea recta, es una curva.

Los antidepresivos serotoninérgicos actúan bloqueando el transportador de serotonina. Una revisión sistemática de estudios de imagen cerebral, con diez antidepresivos y casi trescientos participantes, mostró que la ocupación de ese transportador sube muy deprisa con las primeras dosis y alcanza una meseta cercana al 80% ya en la dosis mínima habitual. A partir de ahí, subir la dosis apenas añade efecto sobre ese blanco.

Leída al revés, esa misma curva explica cómo hay que bajar. Si se reduce la dosis en saltos fijos de miligramos, cada escalón provoca una caída de efecto cada vez mayor a medida que se acerca a cero. Para que cada paso produzca una caída pareja del efecto biológico, la dosis debe reducirse en cantidades absolutas cada vez más pequeñas. A eso se le llama reducción hiperbólica, y es la traducción práctica de la curva.

Por qué los últimos tramos pesan más

De la misma curva se deduce lo que muchos pacientes notan sin saber por qué. Dosis que parecen ya insignificantes conservan una ocupación considerable del transportador. Una extrapolación de datos de imagen estimó que en torno al 50% de ocupación se mantiene con dosis tan bajas como unos pocos miligramos de fluoxetina, paroxetina o citalopram. Por eso quitar «los últimos miligramos» es, en términos de efecto, el salto más grande de todo el proceso, y el que más síntomas de retirada puede dar. Esos últimos escalones se hacen más pequeños y más lentos que los primeros, no al contrario.

No todos igual

La vida media marca la diferencia

Dos antidepresivos a la misma dosis no se retiran igual de fácil. Lo que más influye es la vida media, el tiempo que tarda el fármaco en eliminarse del cuerpo. Cuanto más corta, más brusca es la caída de niveles entre una toma y la siguiente, y más probable e intensa la retirada.

La paroxetina y la venlafaxina, de vida media corta, están entre las que peor se llevan: dan síntomas de retirada más frecuentes y más marcados, y suelen necesitar el descenso más lento y cuidadoso. En el extremo opuesto está la fluoxetina, cuya vida media larga hace que el propio fármaco se vaya autorretirando durante días después de la última toma. Es la más benévola de todas, y esa propiedad se aprovecha como estrategia, como veremos.

El principio de bajar de forma gradual y proporcional vale para todos. Lo que cambia entre unos y otros es el ritmo y las precauciones, y por eso el plan se individualiza.

Qué hay en España para bajar la dosis

El descenso fino necesita poder tomar dosis pequeñas, y ahí la realidad española es desigual según el fármaco. Conviene saber qué presentación se tiene entre manos. Estas son las presentaciones verificadas en las fichas técnicas de la AEMPS.

Con forma líquida o dosis baja, el descenso es más cómodo. La sertralina tiene una solución oral concentrada (Besitran 20 mg/ml, que se diluye antes de tomar) que permite ajustar la dosis con precisión. El escitalopram existe en gotas donde cada gota equivale a 1 mg, además de comprimidos de 5, 10 y 20 mg, lo que facilita mucho el tramo final. La fluoxetina tiene solución oral (20 mg en 5 ml) y, sumada a su vida media larga, es la más manejable de las tres.

Sin dosis bajas comercializadas, hay que recurrir a otras vías. La paroxetina solo está en comprimido de 20 mg, aunque viene ranurado, así que puede partirse en dos mitades de unos 10 mg; por debajo de ahí no hay presentación firme. La venlafaxina viene en cápsulas de liberación prolongada de 37,5, 75 y 150 mg que no deben partirse ni triturarse, porque eso altera cómo se libera el fármaco. La duloxetina son cápsulas gastrorresistentes de 30 y 60 mg cuyos microgránulos internos tampoco permiten un fraccionamiento fiable.

Cuando no hay una presentación de dosis baja, tres estrategias respaldadas por la guía y la práctica permiten seguir bajando. Partir los comprimidos ranurados, cuando los hay. Preparar una fórmula magistral líquida en la farmacia, que sirve para los tramos que las presentaciones comerciales no cubren, sobre todo en paroxetina, venlafaxina y duloxetina. Y, en retiradas difíciles, cambiar antes a fluoxetina como puente: por su vida media larga suaviza el final del descenso, y es una opción reconocida sobre todo para dejar paroxetina o venlafaxina. Cuál de las tres encaja en cada caso lo decide el médico.

El ritmo

Proporcional, y esperando entre pasos

Reuniendo lo anterior, el marco general del descenso tiene tres ideas. Reducir en cada paso un porcentaje de la dosis actual, no una cantidad fija de miligramos. Hacer los escalones cada vez menores al acercarse a dosis bajas. Y esperar a estabilizarse antes de dar el siguiente paso.

Que ir más despacio ayuda no es solo teoría. Una cohorte de más de seiscientos pacientes, la mayoría en retirada de venlafaxina o paroxetina, encontró que los síntomas fueron menores cuanto más lento se hizo el descenso: los pasos diarios minúsculos produjeron menos retirada que los pasos semanales grandes. Las guías de deprescripción de referencia proponen, en las fases finales, reducciones del orden del 5 al 10% de la dosis vigente por paso, siempre individualizando.

También hay límites en lo que sabemos. El principio (gradual, proporcional, más lento al final) está bien asentado. El esquema exacto, cuánto bajar en cada escalón y cuánto esperar entre pasos, es materia de consenso clínico y todavía no está fijado por ensayos, que están en marcha. Por eso esta página no da una pauta cerrada. El calendario concreto, con las cifras de tu caso, se traza con tu médico y se ajusta sobre la marcha.

Estado de la evidencia

Qué está asentado y qué no

Actualizado: julio de 2026

El principio de la retirada gradual y proporcional está bien establecido. El detalle fino del esquema todavía se está estudiando. Esta es la lectura a día de hoy.

Retirar reduciendo la dosis de forma gradual, no suspender de golpe Bien establecido Recomendación de la guía NICE NG222 (2022): reducir de forma escalonada, con pasos menores a medida que baja la dosis.
Descenso proporcional (hiperbólico), con escalones cada vez menores hacia el final Bien establecido Base mecanística sólida: la ocupación del transportador de serotonina frente a la dosis es hiperbólica (Sørensen 2021; Horowitz & Taylor 2019).
Ir más despacio reduce los síntomas de retirada Prometedor Cohorte prospectiva de 608 pacientes con descenso hiperbólico (van Os & Groot 2023); coherente, sin ensayo aleatorizado que lo confirme.
Fluoxetina como puente y fórmula magistral líquida cuando no hay dosis baja Prometedor Respaldadas por la guía NICE y la práctica clínica; sin ensayo robusto que las cuantifique.
El esquema óptimo exacto: magnitud del escalón y tiempo entre pasos Insuficiente Cifras como «5-10% por paso» o «2-4 semanas por escalón» son consenso experto, no resultado consolidado de ensayos (varios en marcha).

Cómo leer las etiquetas. Bien establecido: respaldado por guías y por datos consistentes. Prometedor: resultados favorables que aún necesitan confirmarse en ensayos amplios. Insuficiente: los datos disponibles no permiten fijar una recomendación firme. Que el principio esté asentado no significa que exista una única pauta válida para todos; el ritmo se individualiza con el médico. Es una referencia general. En tu caso concreto, la indicación se decide en consulta, uniendo esta evidencia con la experiencia clínica, tu historia y lo que ya has probado.

Para profesionales · Información

Base farmacodinámica del tapering hiperbólico. Revisión sistemática de estudios PET/SPECT (17 estudios, 10 antidepresivos, 294 participantes): la relación dosis-ocupación del SERT sigue un modelo de Michaelis-Menten, con meseta de ocupación cercana al 80% ya en la dosis terapéutica mínima recomendada [1]. Corolario práctico: reducir la dosis de forma hiperbólica genera descensos aproximadamente lineales de la inhibición del SERT, de modo que los decrementos absolutos deben ser progresivamente menores [2].

Ocupación residual a dosis subterapéuticas. Extrapolación de datos PET: se conserva ~50% de ocupación del SERT con dosis diarias tan bajas como ~2,7 mg de fluoxetina, ~5 mg de paroxetina, ~3,4 mg de citalopram y ~9,1 mg de sertralina [3]. De ahí que el tramo final concentre el mayor cambio funcional por miligramo retirado.

Vida media y perfil de retirada (valores farmacológicos estándar de ficha técnica, orientativos):

FármacoVida media aprox.Perfil en retirada
Paroxetina~21 hPeor (corta)
Venlafaxina~5 h (metabolito ~11 h)Peor (muy corta)
Duloxetina~12 hIntermedio
Sertralina~26 hIntermedio
Escitalopram~27-32 hIntermedio
Fluoxetina~1-4 días (norfluoxetina ~7-15 días)Más benévola (larga)

Concordante con la mayor frecuencia y gravedad de discontinuación asociada a compuestos de vida media corta [5], y con la señal de mayor gravedad para paroxetina y venlafaxina/desvenlafaxina en metaanálisis [6].

Presentaciones en España para el descenso fino (verificado en CIMA/AEMPS, 07/2026):

FármacoLíquido/gotasDosis firme más bajaDescenso fino
SertralinaSí (sol. oral 20 mg/ml)50 mg comp.Bueno
EscitalopramSí (gotas, 1 gota = 1 mg)5 mg comp.Muy bueno
FluoxetinaSí (sol. oral 20 mg/5 ml)20 mg cáps.Bueno (+ vida media larga)
ParoxetinaNo verificado20 mg ranurado (→10 mg)Limitado (partir o fórmula magistral)
VenlafaxinaNo verificado37,5 mg cáps. retard (no partir)Limitado
DuloxetinaNo verificado30 mg cáps. gastrorresistenteLimitado

Ritmo del descenso. Cohorte prospectiva (n=608, mayoría venlafaxina/paroxetina) con tiras de descenso hiperbólico: la intensidad de la retirada fue inversamente proporcional a la velocidad; pasos diarios ~4,5%/día produjeron menos retirada que pasos semanales ~33% [4]. Las Maudsley Deprescribing Guidelines proponen decrementos del orden del 5-10% de la dosis vigente por paso en fases finales, individualizando. La magnitud exacta del escalón y el intervalo entre pasos siguen sin estar consolidados por ECA [7].

Marco de acuerdo y monitorización. NICE NG222 (rec. 1.4.12, 1.4.16-1.4.18): acordar la velocidad con el paciente, considerar preparaciones líquidas si a dosis bajas no se puede lograr un descenso lento con comprimidos, aprovechar la larga duración de acción de la fluoxetina para pautas graduales, y monitorizar tanto síntomas de retirada como recaída [7].

Las presentaciones no verificadas (líquido de venlafaxina, duloxetina o paroxetina; escitalopram 15 mg entre EFG) deben comprobarse caso a caso en CIMA antes de pautar. Ninguna cifra de esta página constituye una pauta de autorretirada.

Preguntas frecuentes

Sobre cómo se retira

¿Se puede dejar de golpe?
No es recomendable, y conviene no hacerlo por tu cuenta. Suspender de golpe un antidepresivo que se ha tomado durante semanas o meses es la causa más frecuente de síntomas de retirada, como mareo, calambrazos eléctricos, náuseas o insomnio. Las guías recomiendan bajar la dosis de forma escalonada. Lo rápido que se pueda hacer depende del fármaco, del tiempo que lo hayas tomado y de cómo lo toleres, y se decide con tu médico.
¿Por qué cuesta más al final?
Por cómo actúa el fármaco en el cerebro. La ocupación del transportador de serotonina no baja de forma proporcional a la dosis: se mantiene alta incluso con dosis pequeñas y solo cae de golpe en los últimos miligramos. Por eso los últimos tramos del descenso son los que más efecto biológico tienen y los que más síntomas pueden dar. Esos últimos escalones se hacen más pequeños y más lentos que los primeros.
¿Cuánto se tarda en retirarlo?
No hay un plazo único. Puede ir de unas semanas a varios meses, y en algunas personas más. Depende de la dosis de partida, del fármaco, del tiempo que se haya tomado y de cómo se tolere cada bajada. La idea general es reducir por porcentajes de la dosis vigente, con escalones cada vez menores hacia el final, y esperar a estabilizarse antes del siguiente paso. El calendario concreto se ajusta con tu médico; no hay una pauta que valga para todos.
¿Qué hago si en España no hay dosis bajas de mi fármaco?
Depende del fármaco. La paroxetina viene en comprimido de 20 mg ranurado, que puede partirse para llegar a unos 10 mg. El escitalopram tiene comprimidos de 5 mg y gotas donde cada gota equivale a 1 mg. La sertralina y la fluoxetina tienen solución oral. Para fármacos sin presentación de dosis baja (paroxetina por debajo de 10 mg, venlafaxina, duloxetina), el tramo fino puede hacerse con una fórmula magistral líquida preparada en la farmacia; en algunas retiradas difíciles se cambia antes a fluoxetina, que por su vida media larga baja de forma más suave. Todo esto se pauta con tu médico, no por tu cuenta.
¿Todos los antidepresivos se retiran igual?
No. Los de vida media corta, como la paroxetina y la venlafaxina, tienden a dar síntomas de retirada más frecuentes e intensos, así que suelen necesitar un descenso más lento. La fluoxetina, de vida media larga, es la más benévola porque el propio fármaco se elimina despacio. El principio es el mismo para todos, bajar de forma gradual y proporcional, pero el ritmo se adapta a cada molécula y a cada persona.

El primer paso es una valoración completa. De ahí salen el diagnóstico y las opciones de tratamiento para cada caso.

También puedes escribir por WhatsApp o llamar al 610 948 546.

Firma del Dr. Federico López RodríguezDr. Federico LópezMédico psiquiatra · Nº colegiado 4116760 · Última revisión: julio de 2026
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Bibliografía

Fuentes de esta página

  1. Sørensen A, Ruhé HG, Munkholm K. The relationship between dose and serotonin transporter occupancy of antidepressants: a systematic review. Mol Psychiatry. 2022;27(1):192-201. PMID 34548628
  2. Horowitz MA, Taylor D. Tapering of SSRI treatment to mitigate withdrawal symptoms. Lancet Psychiatry. 2019;6(6):538-546. PMID 30850328
  3. Shapiro BB. Subtherapeutic doses of SSRI antidepressants demonstrate considerable serotonin transporter occupancy: implications for tapering SSRIs. Psychopharmacology. 2018;235(9):2779-2781. PMID 30097698
  4. van Os J, Groot PC. Outcomes of hyperbolic tapering of antidepressants. Ther Adv Psychopharmacol. 2023;13:20451253231171518. PMID 37200818
  5. Fornaro M, et al. Antidepressant discontinuation syndrome: a state-of-the-art clinical review. Eur Neuropsychopharmacol. 2022;66:1-10. PMID 36345093
  6. Henssler J, et al. Incidence of antidepressant discontinuation symptoms: a systematic review and meta-analysis. Lancet Psychiatry. 2024;11(7):526-535. PMID 38851198
  7. National Institute for Health and Care Excellence. Depression in adults: treatment and management. NICE NG222; 2022. nice.org.uk/guidance/ng222
  8. Horowitz MA, Taylor D. The Maudsley Deprescribing Guidelines. Wiley; 2024.
  9. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Fichas técnicas (CIMA): Besitran solución oral, Escitalopram gotas 20 mg/ml, Paroxetina 20 mg ranurado, Fluoxetina solución oral, Venlafaxina retard, Duloxetina cápsulas. cima.aemps.es
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Este contenido tiene finalidad divulgativa y no constituye consejo médico individual ni establece una relación médico-paciente. Las guías y la evidencia que cito son la referencia con la que trabajo, no una regla fija. En cada caso, la decisión une esa evidencia con la experiencia clínica y con tu situación concreta, y el mejor plan para una persona puede diferir de lo que marca una guía. Eso se valora siempre contigo en consulta. No cambies ni suspendas tu medicación por tu cuenta: hazlo siempre con tu médico, que ajustará el ritmo a tu caso. Las decisiones sobre tu tratamiento se toman en consulta, con tu historia clínica delante.

Última revisión: julio de 2026 · Dr. Federico López Rodríguez, Nº colegiado 4116760